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Comisión de Apoyo por Tierra

Articulo publicado en Trabajo & Utopia (periódico del PIT-CNT)

LA OCUPACIÓN DE TIERRAS EN BELLA UNIÓN POR LOS SINDICATOS RURALES


 Montevideo, Febrero (Trabajo&Utopía, periódico del PIT- CNT).- En un amanecer de una mañana calurosa de enero, el Norteño no deja, a la entrada del Ingenio de CALNU,  en la ruta,  a pocos cuadras del   campamento de UTAA, SOCA (Sindicato Obrero de CALNU)   y APAARBU (Asociación de Pequeños Agricultores y Asalariados de Bella Unión). Desde mediados de enero los trabajadores rurales y agroindustriales ocupan 36 Hectáreas de un predio del Instituto Nacional de Colonización,  abandonado hace 11 años, por el colono adjudicatario.

Llegando al campamento nos reciben dos compañeros de la seguridad interna, para identificar la procedencia de la visita.
En el fogón, con agua pronta y buen mate está el Negro Segundo Rodríguez. Se va armando la rueda y la charla, los comentarios, las noticias, van despertando al campamento. Los gurises preparan con leche en polvo un desayuno mañanero.

LA ASAMBLEA ES LA QUE MANDA


 Después de los primeros mates, comienza  la Asamblea de los ocupantes, en unos improvisados techos . Pero es solamente para los que ocupan, los  visitantes quedamos afuera, cosa que nos parece muy bien.  A la vista hay un Reglamento Interno que dice: 1-La Asamblea interna Manda, 2-Los visitantes tendrán un espacio, 3-No pueden hacer declaraciones, 4-Se llevará una lista de todo, 5-No tocar las instalaciones, 6-Evitar, entrar y salir del campamento, 7-No ingresar alcohol ni drogas. Mientras esperamos pensamos en algo que leímos por ahí que la ocupación estaba dirigida desde afuera. La participación, la deliberación interna, las voces que nos llegan de cierta distancia en cambio señalan un procedimiento serio, maduro y responsable. Sin tutelas.

Durante la mañana arribaron al campamento compañeros de Sindicatos de Montevideo, que traían aportes para la ocupación; Postales, AFUTU, Taxímetros, Gráficos, Curtidores, ADEOM y CX36. Una bomba de agua, cables eléctricos, aportes económicos, fueron  algunos de los apoyos traídos.

 
Con  Jorge Roda,  de UTAA,  ¿cómo se originó el motivo de esta ocupación?

-. Bueno, el hecho es que los trabajadores de toda la zona hemos peleado sobremanera para un proyecto muy ambicioso que teníamos para Bella Unión que era el sucro-alcoholero y en estos últimos tiempos estábamos viendo, con mucho peligro, que los trabajadores rurales y zafrales de la zona estábamos quedando, de alguna manera, fuera de ese proyecto.

Entonces viendo unas parcelas de tierra que estaban abandonadas de hace un tiempo largo y con la idea fija de instalar cuatro o cinco familias a vivir, a ganarse el sustento de esas tierras, fue el disparador de la tomada de estas tierras, de las parcelas estas. Y ahora ver, que de alguna u otra manera el gobierno recapacite en dicha situación y que seamos también incluidos.

PELEAMOS POR EL CONJUNTO DE LA SOCIEDAD DE BELLA UNIÓN

Nosotros no peleamos sólo por nosotros, peleamos por todo el conjunto de la sociedad de Bella Unión porque si esto se pone en camino que sea toda la sociedad de Bella Unión la privilegiada en estos proyectos, no solo como vemos que se está corriendo..

Jorge, qué contestamos a los que nos dicen que 36 hectáreas no van a solucionar el problema de 50, de 20, de 30 familias. Porqué 36 hectáreas?

-. Todo tiene un comienzo. En 36 hectáreas nosotros podemos entrar a poner en marcha y marcar un antecedente de por dónde tiene que ir la cosa.

Esto, lo emprendieron los trabajadores. Que quede claro que esto acá, bajo ningún punto de vista puede fracasar. Si fracasamos en este intento, fracasan todos los trabajadores a nivel nacional. Por eso es el apoyo que necesitamos de todos los trabajadores organizados de todo el país para que esto salga adelante y dejar ese precedente marcado, que esto fue posible ¿por qué?, porque los trabajadores lo hicieron posible. Pasa por ahí. Y lo otro que te digo que en el sistema sucro-alcoholero nosotros vemos, muy peligrosamente que “los de siempre” se van a quedar como dueños absolutos de la materia prima, que van a ser seis o siete que van a tener la voz cantante de toda la zona. Eso es lo que no queremos.

 LA ZAFRALIDAD RURAL

Júnior Belén. ¿Venís por el Soca? Podés contarnos un poco los pasos que se han dado?
-. Nosotros, como decía el compañero Roda, lo que tratamos es poner en evidencia acá, en 36 hectáreas, el gran problema de la tierra, de la concentración de la tierra que existe en la zona. Estas tierras hace once años que están abandonadas, totalmente improductivas. En este proyecto sucro-alcoholero nosotros desde el principio venimos planteando la necesidad de que más gente fuera contemplada en el sistema productivo.
La protección para los cortadores de caña, porque en este sistema nosotros estamos viendo que se agudiza más la problemática del cortador de caña al no haber ningún tipo de exigencia a la nueva empresa para que el cortador de caña tenga algún tipo de seguridad, al menos el respeto a un convenio de condiciones de trabajo. Viendo la preocupación de que tres tipos pueden plantar diez mil hectáreas y eso limitaría mucho la posibilidad de acceder a la tierra, de que el cortador de caña tuviera una mejora en sus condiciones de vida, ya sea por la negociación de un convenio con una patronal que se ha reforzado en forma bastante importante.
Júnior, ¿cómo ha sido el apoyo del movimiento sindical, del movimiento popular, a la propuesta de ocupación?
-. Fue importantísimo. Muy grande. Creo que nos sorprendió hasta a nosotros el apoyo de la sociedad uruguaya, de gente organizada y gente no organizada, el apoyo internacional, el apoyo del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT, como de otras Comisiones de nuestra Central que han dado un apoyo bastante importante.
Seguimos en el campamento,  ahora con Enrique Bandera, alias “El Sapo”. De acá para adelante, Bandera ¿cómo seguimos?
-. Ahora tenemos todo el asunto del laboreo del asunto de la chacra, tenemos todo el trabajo de la producción, esperamos continuar con todo el apoyo que nos da el pueblo, que nos está dando el pueblo para poder plantar toda esta chacra. Demostrar que esta lucha es creíble y que es posible. Tenemos un tractor que continúa arando las tierras, tenemos un tiempo que es corto, hasta el final de marzo, porque si no se nos pasa la semilla.
Bandera, estoy sintiendo el ruido de un tractor, ¿cuánto cuesta la hora de tractor?

-. La hora de tractor está costando doscientos cincuenta pesos, el horario del tractorista y la máquina, más doscientos que significa el gasoil por hora de trabajo. Acá hicimos un trabajo primero de limpieza y hoy comienza un trabajo de profundización del terreno. Llovió un poquito y creo que ahora se pueda hacer un trabajo mejor, en el que nosotros podamos entrarle mejor a la tierra, profundizar más, después hay que meter otros tractores chicos para todo el trabajo de surcar

 Tenemos que cortar la caña, tenemos que ver el trabajo del abono, tenemos que hacer gestiones de aquí para delante de cómo solucionamos el abono de base, si vamos a tener la ayuda de algún Ministerio o algo por el estilo.  

¿Bandera, vos que sos de familia histórica de acá de la zona, ya finalizando esta charla, ¿cómo te sentís siendo protagonista de este hecho histórico de la primera ocupación de tierras en el Uruguay?

-. Me siento como se siente cualquier compañero. Aquí nos dejaron una escuela, la escuela de los años 64, 65,  las primeras luchas que nosotros hicimos  por la tierra y que se ha escuchado a nivel nacional e internacional y que dejó, sembró en el movimiento sindicalista uruguayo. Esos compañeros nos dejaron esa semilla y bueno, hoy nosotros retomamos la bandera. Este es el comienzo. Es el comienzo de una nueva etapa. Somos continuistas de otros tiempos, que vienen de Artigas en 1815 , después viene la historia de Raúl Sendic, que la continuaron los “peludos” y bueno, hoy, en el 2006, nosotros retomamos la pelea después de cuarenta y pico de años.
¿Segundo Rodríguez, ¿cómo ves esto de la ocupación acá en Bella Unión, con respecto a la lucha de los asalariados rurales en todo el país?

-. Lo veo como muy bueno. Es el nacimiento de una esperanza, de una realidad esperada desde mucho tiempo, ya que nosotros como trabajadores rurales agremiados, y junto con UTAA y los demás sindicatos organizados en la UNATRA, hemos estado reivindicando una reforma agraria que parecería que es muy difícil. Es muy difícil hablar de reforma agraria en este país, es muy difícil llevarla a cabo, pero por algo se debe empezar, y justamente los compañeros lo han empezado. Y bueno, y si no es de las manera que nosotros queremos, que sea todo legal, lamentablemente creo que el camino es este. Ocupar. Pero esperemos que el gobierno contemple las aspiraciones de los trabajadores que nosotros vemos que no es el mero hecho que se quiera dejar de ser asalariado para ser productor y plantar caña, y todo esto...


 

LOS MISMOS ACTORES PERO CON BENEFICIOS MUY DIFERENTES


 

Cuando regresábamos, de noche, hacia el sur, dejando a las compañeras y compañeros, sus familias en la ocupación, pasamos frente al edificio de la Junta Local Autónoma de Bella Unión. Hacía pocos días, en diciembre, habíamos estado allí con el Programa Rural de la JUNAE y Uruguay Rural del Ministerio de Ganadería y Agricultura. Hacía 41 años, que no habíamos vuelto a ese edificio de la Junta, desde una histórica asamblea que constituyó el Ingenio Alfredo Mones Quintela, luego CALNU. Desde aquellos años estuvieron, prácticamente, estos mismos actores como protagonistas: peludos, trabajadores rurales, plantadores de caña, UTAA, productores, comerciantes, políticos, vecinas, vecinos, la sociedad de Bella Unión. Algunos recibieron plata dulce y otros las amargas de la diaria sobrevivencia, apenas algunos mendrugos.

Ahora se apuesta al proyecto sucro alcoholero y esperemos que los beneficios lleguen al mayor número de pobladores de esta bella unión de pueblos.

 

Mientras eso los Sindicatos Rurales siguen ocupando y preparando tierras, para sembrar sus  propias  luchas, en espera de la cosecha.

 

ALGUNAS FORMAS ASOCIATIVAS EN EL AGRO URUGUAYO


 

En estos días, la Comisión de Reforma Agraria y Soberanía Alimentaria del PIT-CNT, la Universidad de la República, Espacio Colonización y Desarrollo, con el auspicio del Instituto Nacional de Colonización realizaron una Jornada Preparatoria sobre Formas Asociativas de Producción en el agro uruguayo.

Se brindaron aportes muy interesantes desde la experiencia de protagonistas en intervenciones en diferentes procesos de reformas agrarias en América. Desde la Unidad Cooperaría No. 1 de Cololó, las experiencias asociativas desarrolladas por MEVIR, desde los autores de la Ley de Cooperativas de Trabajadores y Asociaciones de Trabajo y de la Ley 11.029 de creación del Instituto Nacional de Colonización.

 

Desde la perspectiva del movimiento sindical, en particular, desde la Representación de los Trabajadores en el Programa de Capacitación Laboral del Trabajador Rural de la Junta Nacional de Empleo nos interesa estas instancias para generar debates, hacia dentro y fuera de los Sindicatos, sobre algunas pautas,  a tener en cuenta, cuando nos planteamos formas asociativas de asalariados en nuestro campo.

 

En el movimiento sindical rural históricamente, en la década del  60, estuvieron enfrentadas concepciones de estrategias que ponían el acento en la lucha por el salario, ya  que se trataban de  asalariados rurales, mientras otra entendía que la lucha por la tierra era lo fundamental. Con el tiempo, en estos mas de cuarenta años, se han procesado estas visiones y hoy los Sindicatos Rurales luchan por el salario y la tierra, como partes de una misma necesidad.

 

Luis (Lucho) Razzetto – uno de los referentes mas importantes de la economía de la solidaridad- nos decía hace un tiempo que hay una lógica para aquellos que emprenden formas de economía solidaria asociativas, que no necesariamente condicen con otras lógicas.

 

A veces, decimos,  que se deben organizar cooperativas agrarias de asalariados para tener como base de la militancia sindical y lugar de recule en los períodos, que no existen las zafras. Si bien esto puede tener un valor estratégico sindical importante, no es menos cierto que los emprendimientos agropecuarios y mas si son de asalariados rurales necesitan tener a quienes trabajan en ellos con la cabeza a fondo en el predio, porque sino corren el riesgo de fracasar.

 

En nuestro agro hay muy pocas experiencias de cooperativas de producción: Unidad Cooperaria No. 1 Cololó, Unidad Cooperaria No. 2, en Flores y que fracasó, Comunidad del Norte, en Daymán, Salto, hasta 1972, CALPACE, en el arroz, en Treinta y Tres y Cooperativa de Servicios Forestales en Arévalo, en Cerro Largo, hasta donde sabemos.

 

Construir una concepción sindical rural para formas asociativas en nuestro agro, en particular, incluyendo, a los asalariados rurales y capacitarnos para enfrentar esas responsabilidades,  parece ser un buen tema de debate para este año 2006.

Ángel Rocha *

* Programa de Capacitación Laboral del Trabajador Rural, Representación de los Trabajadores en la Junta Nacional de Empleo.

 
   
  
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